Con motivo de las últimas reformas aprobadas este martes 2 de febrero, enfocadas principalmente a que el alcance de la prestación sea mayor, se ha flexibilizado también el concepto de la unidad de convivencia, dando paso a situaciones especiales que son reflejo de la sociedad actual, sobre todo debido a la situación excepcional que vivimos a causa de la pandemia por covid-19, y que forman parte de la realidad cotidiana.

¿Qué se considera unidad de convivencia?

La unidad de convivencia está formada por todas las personas que vivan en un mismo domicilio, unidas por vínculo matrimonial o como pareja de hecho, y sus familiares hasta el segundo grado por consanguinidad o afinidad, adopción, y otras personas con las que conviva en virtud de guarda con fines de adopción o acogimiento familiar permanente.

Se considera pareja de hecho la constituida con equivalente relación de afectividad a la conyugal con al menos dos años de antelación, que no hallándose impedidos para contraer matrimonio, no tengan vínculo matrimonial con otra persona y hayan convivido de forma estable y notoria desde la solicitud de la prestación durante un periodo ininterrumpido no inferior a cinco años.

La unidad de convivencia debe estar constituida de forma continuada durante al menos el año anterior a la presentación de la solicitud.

No afecta a la consideración de unidad de convivencia:

  • El fallecimiento de alguna de las personas que constituyen la unidad de convivencia
  • La separación transitoria por razón de estudios, trabajo, tratamiento médico, rehabilitación u otras causas similares, siempre que sea en territorio español.

En ningún caso una misma persona podrá formar parte de dos o más unidades de convivencia.

Situaciones especiales

Podrán ser beneficiarias aquellas personas que no se integran en una unidad de convivencia, o que estén integradas en una unidad de convivencia independiente, aunque convivan en el mismo domicilio con otras con las que mantuvieran alguno de los vínculos previstos, si se encuentran en alguno de los siguientes supuestos:

a) Cuando una mujer, víctima de violencia de género, haya abandonado su domicilio familiar habitual acompañada o no de sus hijos o de menores en régimen de guarda con fines de adopción o acogimiento familiar permanente.

b) Cuando con motivo del inicio de los trámites de separación, nulidad o divorcio, o disolución de la pareja de hecho formalmente constituida, una persona haya abandonado su domicilio familiar habitual acompañada o no de sus hijos o menores en régimen de guarda con fines de adopción o acogimiento familiar permanente. En el supuesto de parejas de hecho no formalizadas que hubieran cesado la convivencia, la persona que solicite la prestación deberá acreditar, en su caso, el inicio de los trámites para la atribución de la guarda y custodia de los menores.

c) Cuando se acredite haber abandonado el domicilio por desahucio, o por haber quedado el mismo inhabitable por causa de accidente o de fuerza mayor, así como otros supuestos que se establezcan reglamentariamente.

En los supuestos previstos en los apartados b) y c) únicamente cabrá la consideración como unidad independiente durante los tres años siguientes a la fecha en que se hubieran producido los hechos indicados en cada una de ellas.

Cuando convivan en el mismo domicilio personas entre las que no concurran los vínculos de parentesco señalados, podrán ser titulares del ingreso mínimo vital aquella o aquellas que se encuentren en riesgo de exclusión social, circunstancia que debe ser acreditada por los servicios sociales.

Residentes en hogares colectivos

Cuando se trate de personas que figuren empadronadas en establecimientos colectivos, como albergues o casas de acogida, o por carecer de techo, figuren empadronadas en un domicilio ficticio, se considerará como unidad de convivencia la constituida por las personas unidas entre sí por vínculo matrimonial, como pareja de hecho, y, en su caso, con sus descendientes menores de edad hasta el primer grado de consanguinidad, afinidad, adopción o en virtud de régimen de acogimiento familiar permanente o guarda con fines de adopción. Los descendientes citados podrán ser hasta el segundo grado si no estuvieran empadronados con sus ascendientes de primer grado.