Con la puesta en marcha del Ingreso Mínimo Vital el 15 de junio de 2020, se recibió una enorme cantidad de solicitudes que provocó el colapso del sistema de gestión de prestaciones de la Seguridad Social, que en un principio estableció un plazo de tres meses para responderlas.

A medida que pasaban las semanas, se iban acumulando los expedientes, y la falta de personal, unida a otras razones, generaron graves retrasos en la tramitación.

Por este motivo, el 23 de septiembre se modificó mediante real decreto el plazo de resolución y notificación de solicitudes del Ingreso Mínimo Vital, que pasó de tres a seis meses, que se hizo fundamentalmente para que ninguna solicitud se desestimara únicamente por prescripción.

Pero el tiempo pasa y muchas personas se preguntan qué ocurre si no han recibido respuesta una vez ha cumplido el plazo.

Antes de nada hay que puntualizar que dicho plazo comienza una vez la solicitud es admitida en el registro del sistema de la Seguridad Social, hecho que el INSS debe comunicar, ya sea a través de email o por el medio que corresponda según el caso, junto con el código de solicitud.

Silencio Administrativo

El silencio administrativo es un mecanismo que tiene la Administración para, que en el caso de inactividad por ausencia de respuesta en el plazo establecido en procedimientos administrativos, como pueden ser prestaciones o ayudas, se consideren resueltos positiva o negativamente.

En el caso del IMV sí existe silencio administrativo, y en este caso es negativo, por lo que transcurrido dicho plazo sin que se hubiera notificado resolución expresa, teóricamente la solicitud se entendería desestimada.

No obstante, como la Administración no está vinculada al sentido desestimatorio del silencio, es posible que posteriormente a producirse los efectos del silencio, se dicte una resolución positiva.

En cualquier caso, fuentes de la Seguridad Social aseguran que se resolverán y notificarán todas las solicitudes pendientes aunque haya expirado el plazo. Asimismo indican que tanto la solicitud como los documentos aportados, mantienen su vigencia, a excepción de aquellos que tengan un plazo de validez, como pueden ser los certificados de empadronamiento, los cuales pueden ser requeridos de nuevo con fecha actualizada, o consultados directamente a las administraciones.

Al no aplicarse el silencio administrativo, se debe esperar a recibir respuesta por parte del INSS, y no es necesario volverla a solicitar ni iniciar un proceso de reclamación.