La avalancha de solicitudes del Ingreso Mínimo Vital (1,2 millones hasta la fecha) ha provocado un colapso en la Seguridad Social, que no estaba preparada para atender la ingente cantidad de peticiones de esta y otras prestaciones, debido en gran parte a la falta de personal.

Por esta razón, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, decidió ceder parte de la gestión del IMV al grupo empresarial público Tragsa, que “a través de su filial tecnológica Tragsatec, presta apoyo al Instituto Nacional de la Seguridad Social en la captura y tramitación de la gestión electrónica de las prestaciones económicas del Ingreso Mínimo Vital”, según explicó la propia empresa en un comunicado.

Tragsa ya buscaba en mayo trabajadores que llevasen a cabo la tramitación de solicitudes y prestaciones, seguramente debido a que ya se hubiera hecho algún tipo de acuerdo previo antes de que se lanzara oficialmente el IMV, en previsión de la carga adicional de trabajo que supondría.

¿Cómo tramita Tragsa las solicitudes del IMV? 

“Desde que se recepciona un expediente hasta su tramitación por parte de un funcionario del INSS, que es quien aprueba o deniega finalmente el expediente, la solicitud pasa por diferentes estados”, detallan desde Tragsa. 

Explican, por tanto, que cuando un tramitador finaliza su estudio, dispone de la documentación necesaria o, en su ausencia, se le ha solicitado al ciudadano, traslada este expediente a su superior con la asignación de “Requerido”, indicando que está listo para su revisión posterior y control de calidad. 

“De esta forma, bajo la categoría de “Requerido”, se encuentran tanto los expedientes que cuentan con toda la documentación correcta como aquellos que están pendientes de subsanar algún error sin quedar ninguno de ellos paralizado. Se trata de una nomenclatura, un código interno utilizado únicamente para dar traslado del expediente a la siguiente fase del proceso y que, bajo ningún concepto, paraliza o ralentiza el proceso“, añaden. 

Sus trabajadores no tramitan solicitudes, sino que ayudan al trámite con la captura de la petición y comprobación y reclamación de la documentación que pudiera faltar aportar por parte del ciudadano. Por lo que “el acto de tramitar el expediente (aprobando o denegando la solicitud tras el análisis de los requisitos y realizando los trámites administrativos pertinentes) está siempre en manos de los funcionarios del INSS“, según aclaran desde la compañía.

Retrasos en la tramitación de solicitudes

Después de casi 3 meses de la puesta en marcha del IMV, el porcentaje de solicitudes tramitadas era bastante escaso y Tragsa fue acusada de ralentizar y alterar el proceso de gestión de peticiones del IMV.

Debido a esto, el grupo empresarial tuvo que manifestarse para desmentir estas acusaciones:

“En el marco de este encargo, y en relación al proceso de tramitación, desde el Grupo se aclara que el método de clasificación de los expedientes tiene como único objetivo gestionar adecuadamente y de manera eficaz cada una de las solicitudes recibidas. Es por tanto falso la existencia de una norma interna dictada desde Tragsatec con el fin de retrasar o alterar los plazos de tramitación de los expedientes“, afirmaban en un comunicado.

En este artículo te explicamos algunas de las causas de demora más habituales.