Estamos viendo casos de personas que solicitaron el IMV en junio y julio, y aún no han recibido respuesta, y en cambio algunos de los que lo hicieron en septiembre u octubre ya han sido resueltas.Los motivos pueden ser diversos dependiendo de cada caso, y aquí te exponemos algunos de ellos:

Motivos de demora en las administraciones

El más evidente es que el IMV fue una medida que se implantó a marchas forzadas ya que tuvo que adelantarse debido a la pandemia del covid-19, por lo que no contaba con los recursos económicos, técnicos ni humanos para afrontarla, por no hablar de que el personal encargado nunca había gestionado una ayuda de este tipo a nivel estatal.

Los expedientes son tramitados a nivel autonómico, por lo que depende también de los recursos con los que cuente cada comunidad para gestionarlos.De hecho, hay casos como los de Cataluña, Madrid o Melilla, en los que alrededor de un 92% de las solicitudes están aún pendientes de tramitarse, y en el otro lado tenemos a Navarra con alrededor del 60% de los expedientes cursados.

Otra de las causas es que el INSS cedió parte de la gestión de los expedientes a TRAGSA, por lo que puede haber un desfase incluso dentro de la misma provincia dependiendo de quien lo tramite.

Motivos de demora ajenos a las administraciones:

Una cantidad considerable de personas lo ha solicitado más de una vez, y esto hace que se multipliquen las comprobaciones por duplicidad.

También hay personas que, a sabiendas de que no cumplían los requisitos, la han solicitado igualmente. Esto unido que se ha tenido que dedicar un esfuerzo a detectar el fraude, también ha provocado más retrasos.

Alrededor de un 40% de las solicitudes se han hecho con la documentación incompleta, por lo que se ha tenido que requerir la que faltaba con la demora que ello conlleva. En determinados casos hay documentación que tarda un tiempo en ser emitida.

En otras ocasiones se ha pedido documentación que ya estaba presentada, bien porque hubiera expirado su validez, o bien porque no quedara registrada correctamente en el momento de la solicitud. Cada documento presentado debe ser comprobado y cotejado con las distintas administraciones y ayuntamientos. Este cruce de datos consume un tiempo considerable.

Según fuentes del Gobierno, ya han dado respuesta a 500.000 del millón de solicitudes, y 140.000 familias ya reciben la prestación, lo que supone un 14%.