Cuando en la unidad de convivencia se produce una separación y se resuelve judicialmente que uno de los progenitores obtenga la custodia completa, se establece un convenio regulador, en el que se determina la cuantía mensual que un progenitor debe abonar al otro.

Existe mucha confusión acerca de si la pensión de alimentos, o como se le conoce popularmente la «manutención», computa para el cálculo del importe del ingreso mínimo vital.

En este sentido, la normativa vigente que recoge la Ley 19/2021 del 30 de diciembre por la que se establece el ingreso mínimo vital, lo deja muy claro.

En su artículo 20, referente al cómputo de los ingresos y patrimonio, indica lo siguiente:

«Se considera renta exenta para la persona obligada al abono, la pensión de alimentos en favor de los hijos que deba ser satisfecha de conformidad con lo previsto en artículo 93 del Código Civil, siempre que se haya producido el pago de la misma».

Esto quiere decir, que para la persona que debe pagar la pensión de alimentos, como es lógico, esa cantidad no se tendrá en cuenta a la hora de calcular el importe del ingreso mínimo vital, siempre y cuando la pague.

«Asimismo, en la unidad de convivencia que debe recibir la pensión por alimentos será renta exenta cuando no se hubiera producido el abono por la persona obligada al pago».

En otras palabras, que para el progenitor que debe recibir esa pensión alimenticia, ese importe computa para el cálculo del IMV, siempre y cuando dicho pago se produzca, es decir, siempre que la otra parte haya efectuado el pago de la manutención.

En el supuesto de que el progenitor obligado al pago, no cumpla con el abono de la pensión de alimentos, independientemente de cual sea el motivo, y la persona que debe recibirlo, pueda acreditarlo, entonces dicha cuantía estará exenta, es decir no será tenida en cuenta como ingreso a la hora de calcular el importe que le corresponde.