El Gobierno instauró el IMV como una medida de duración indefinida.Se mantendrá mientras subsistan los motivos que dieron lugar a su concesión y se cumplan los requisitos y obligaciones previstos en la normativa vigente.

Entre ellos, tener más de 23 años (salvo que el beneficiario tenga algún menor a su cargo) y menos de 65. Por tanto, una persona que perciba el IMV dejará de cobrarlo cuando cumpla los 65 años. A partir de ese momento tendrá derecho a percibir una pensión mínima.

La ayuda también cesará cuando el beneficiario deje de estar en situación de “vulnerabilidad económica”, otra de las condiciones para cobrar esta ayuda. Es decir, cuando el solicitante alcance el umbral mínimo de ingresos fijado para el tipo de hogar que corresponda.

No obstante existen más motivos por los que puede ser suspendido o extinguido. Podéis verlos aquí

En caso de suspensión o extinción, tendría efecto desde el primer día del mes siguiente a la fecha en que concurra la causa de la misma.